Mi camino en la fotografía comenzó a los 3 años, con la cámara Olympus de mi madre y muchas horas viendo documentales de naturaleza junto a mi abuelo, soñando con poder compartir el mundo a través de una cámara.
Durante un tiempo dejé este sueño de lado, creyendo que mis inseguridades no me permitirían hacerlo realidad…
Con los años, mi interés por la naturaleza me llevó a enfrentar algunos miedos. Practiqué paracaidismo durante cuatro años y, posteriormente, surf y escalada, explorando mi relación con el entorno natural.
Durante la pandemia, la fotografía y la naturaleza se transformaron en un proceso de sanación. Con la antigua Zenit de mi padre, inicié una exploración más profunda de mí mismo y de mi pasión.
Redescubrir la fotografía me empujó a salir de mi zona de confort y a viajar. Islandia fue el inicio, Namibia la continuación, y allí comenzó mi transición a la fotografía digital.

Por primera vez, sentí que estaba viviendo aquello que siempre había deseado.
Sin embargo, al terminar la universidad, la realidad se impuso y necesité encontrar un trabajo. 
Apoyándome en mi formación en ingeniería espacial, me trasladé a Valencia, donde trabajé entre investigación y diseño técnico, participando en una publicación científica y en el desarrollo de un sistema antivibración aerodinámico para embarcaciones de alto rendimiento.
Durante esos dos años en España, participé en el Red Bull Flugtag 2024… sí, ese en el que la gente construye máquinas voladoras y se lanza al agua.

Lo que comenzó como un reto lúdico pronto se volvió algo más significativo: empecé a documentar el proceso, a conectar con otros fotógrafos en el evento y a darme cuenta de lo mucho que la fotografía me seguía llamando, sin importar dónde estaba o qué estaba haciendo.
Incluso viviendo una vida emocionante, la ingeniería me mantenía en la oficina, mientras que lo que realmente me motivaba estaba fuera.
No estaba siendo fiel a mí mismo.
Esa toma de conciencia marcó un punto de inflexión.


Decidí alejarme del camino seguro y dedicarme por completo a la fotografía, estudiando, trabajando y ganando experiencia paso a paso. Hoy continúo explorando, comprometido a usar la fotografía como mi voz.
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